
Por primera vez en la historia, nadar con orcas en México es oficialmente legal — pero solo bajo condiciones muy específicas. En julio de 2025, el gobierno mexicano publicó el “Plan de Manejo Temporal para la Interacción Responsable con Orcas en La Ventana, Baja California Sur.” Esta nueva regulación finalmente define cómo los humanos pueden entrar al agua con orcas de forma segura y ética. Hasta ahora, los encuentros existían en una zona legal gris. No había reglas — solo improvisación. Algunos capitanes se acercaban con responsabilidad; otros no. Sin límites claros, el acoso se volvió común: las embarcaciones rodeaban los grupos, los motores se acercaban demasiado, y las orcas eran perseguidas en busca de la foto perfecta. Esta nueva ley busca cambiar eso. Es el primer intento real de manejar los encuentros con orcas de una manera que proteja tanto a los animales como a las personas en el agua. No es perfecta — de hecho, es un período de prueba de un año diseñado para evaluar y ajustar el sistema — pero es un paso crucial hacia un futuro donde el turismo oceánico y la conservación puedan coexistir verdaderamente. Nuestros capitanes ahora cuentan con los primeros permisos oficiales para nadar con orcas en La Ventana, y vemos este momento como algo más que emocionante — es una responsabilidad. . .
. .. . . .
Until now, encounters existed in a legal gray area. There were no rules — only improvisation. Some captains approached responsibly, others didn’t. Without clear limits, harassment became common: boats surrounded pods, engines roared too close, and orcas were often chased for the perfect shot.
This new law will hopefully change that. It’s the first real attempt to manage orca encounters in a way that protects both the animals and the people in the water. It’s not perfect — in fact, it’s a one-year . meant to test and adjust the system — but it’s a crucial first step toward a future where ocean tourism and conservation can truly coexist.
Our captains now have the first official permits to swim with orcas in La Ventana, and we see this moment as more than just exciting — it’s a responsibility.
Después de años operando en una zona legal gris, México finalmente ha establecido su primer plan oficial de manejo para nadar y observar orcas — un programa piloto de un año (de agosto de 2025 a julio de 2026) en La Ventana, Baja California Sur. Este plan establece condiciones estrictas sobre quién puede entrar al agua, cuándo y cómo. Es el primer intento real de transformar los encuentros con orcas de algo caótico a algo controlado y consciente. Aquí están las reglas más importantes: 🛥 Embarcaciones: Solo se permiten lanchas pequeñas de menos de 10 metros (≈ 32 pies). Cada operador puede usar una sola embarcación autorizada. 🚤 Límite diario: Solo 24 embarcaciones por día, divididas en 8 horarios (3 embarcaciones por turno, entre las 7:00 a.m. y las 6:00 p.m.). 🌊 Distancias: Observación activa: mínimo 20 metros entre la lancha y las orcas. Embarcaciones en espera: a 60–100 metros de distancia. 👥 Personas en el agua: Máximo 5 personas, incluyendo al guía. ⏱ Tiempo: Cada encuentro puede durar hasta 30 minutos, más 15 minutos para la aproximación y salida. 🚫 Cuándo no se permite nadar: Si las orcas están cazando, descansando o alimentándose de presas grandes (>2 m) como delfines o ballenas. Solo se permite cuando las orcas muestran un comportamiento tranquilo, social o cooperativo con presas pequeñas como peces, mobulas o tortugas. 📍 Área autorizada: Las actividades están restringidas a un polígono designado cerca de La Ventana, desde Playa Central hasta Ensenada de Muertos. ⚠️ Otras restricciones: No se permiten drones, alimentación ni contacto físico. Las embarcaciones no deben bloquear la trayectoria de las orcas. Los capitanes deben permanecer a bordo; solo un guía, identificado con un marcador rojo, puede acompañar a los nadadores en el agua. Estas medidas están diseñadas para proteger tanto a las orcas como a las personas, reducir el estrés en los animales y permitir a las autoridades recolectar datos para un manejo a largo plazo. Una nota personal Este es un año de prueba — un experimento para ver cómo los operadores responsables, como nosotros, pueden coexistir en armonía con estos depredadores marinos. Seré honesta: algunas de las nuevas reglas son confusas y probablemente necesitarán ajustes. Pero por primera vez, existe estructura y responsabilidad. Es un paso adelante — imperfecto, pero necesario. . , ..
This plan sets strict conditions for who can enter the water, when, and how. Here are the most important rules:
. ..
. . — a test to see how responsible operators, like us, can coexist with these apex predators in harmony. Some of the new rules are confusing and will probably need adjustments. But for the first time, there’s structure and accountability. It’s a step forward — imperfect but necessary.
Durante años, los encuentros con orcas en México ocurrieron en una especie de “viejo oeste” del turismo marino — sin reglas, sin límites, sin verdadera supervisión. Cada operador hacía las cosas a su manera. Algunos eran respetuosos, mantenían su distancia y dejaban que las orcas marcaran el ritmo. Otros no. Los motores las perseguían. Los grupos eran rodeados por embarcaciones. La gente se lanzaba al agua demasiado cerca, demasiado rápido. A veces se volvía caótico. Nosotros siempre nos alejábamos de esas situaciones — no queríamos ser parte del problema. Y aunque muchos tenían buenas intenciones, la verdad es que sin regulación, incluso la emoción puede convertirse en acoso. Por eso esta nueva ley importa. Marca el primer esfuerzo real por manejar el comportamiento humano alrededor de las orcas, antes de que sea demasiado tarde. No se trata de quitarle emoción a la experiencia — se trata de asegurarse de que esa emoción no ocurra a costa de las orcas. Para nosotros en Freefall Academy, también se trata de responsabilidad. Siempre hemos creído que los encuentros deben suceder en sus términos — con calma, en silencio, de manera natural. El nuevo sistema de permisos finalmente reconoce y recompensa ese enfoque, estableciendo una base de respeto que el océano necesita con urgencia. Aun así, esto es solo el comienzo. El plan tiene validez por un año — una temporada piloto para recopilar datos y evaluar qué funciona y qué no. Muchas de las reglas actuales probablemente evolucionarán. Algunas tienen mucho sentido; otras parecen poco prácticas cuando estás realmente en el agua. Pero eso está bien. Los cambios en las políticas oceánicas rara vez llegan perfectos — surgen a partir de la prueba, la retroalimentación y la experiencia. Lo que esperamos es que este nuevo marco se convierta en la semilla de algo más grande: Un sistema permanente y bien diseñado que proteja a las orcas, apoye a los capitanes locales y ofrezca a los viajeros la oportunidad de vivir algo profundamente transformador — sin dañar lo que lo hace tan poderoso. Porque al final del día, el objetivo no es solo hacer legal nadar con orcas. Es hacerlo sostenible, ético y respetuoso — un modelo de cómo el turismo marino puede coexistir con la naturaleza salvaje, en lugar de ir en su contra. . of marine tourism — no rules, no limits, no real oversight. Every operator did things differently. Some were respectful, keeping their distance and letting the orcas lead. Others weren’t. Engines chased. Pods were surrounded by boats. People jumped in too close, too fast.
, .
That’s why this new law matters. It marks the first real effort to . before it’s too late. It’s not about taking the thrill away — it’s about making sure that thrill doesn’t come at the expense of the orcas.
For us at Freefall Academy, it’s also about accountability. We’ve always believed encounters should happen on , terms — calm, quiet, natural. The new permit system finally rewards that approach.
Still, this is only a beginning. The plan is valid for one year — . to gather data and evaluate what works. What we hope is that this new framework becomes the seed of something bigger: a permanent, well-designed system that protects orcas, supports local captains, and gives travelers the chance to experience something profoundly moving — without harming what makes it so powerful.
Unirte a uno de nuestros Ocean Safaris means becoming part of something historic. Here’s what to expect:
This isn’t about chasing the ocean’s biggest headline — it’s about showing up for whatever the sea wants to share that day. And when an orca does appear, when it chooses to approach you in its own rhythm and time, you understand why patience is part of the adventure.
This new law is a beginning — not a finish line. 2025 is a ., a test to see if humans can share the water with orcas responsibly. It’s far from perfect, but that’s how change begins — with small, imperfect steps toward something better.
Our hope is that this management plan evolves into a long-term system that works for everyone: the orcas, the captains, and the travelers who come from all over the world to meet Baja’s marine life with open hearts.
At Freefall Academy, we’re proud to help lead that movement. Every safari we run, every briefing we give, every respectful encounter we share is a statement of what ocean tourism can be when done with intention.
So if you’ve ever dreamed of meeting orcas in the wild — not in a tank, not on a screen, but . — this is your moment. Join us in Baja.
📅 Mejor temporada: Abril a Agosto
🌎 Donde: .
💙 Experiencia: Ocean Safari con Freefall Academy